Crear una empresa en Estados Unidos es un proceso que implica varias etapas, desde la planificación inicial hasta el registro legal. Los pasos principales son elegir una estructura jurídica, registrar la empresa a nivel estatal y federal, y cumplir las obligaciones fiscales.
Planificación y estructura jurídica
El primer paso es decidir la estructura jurídica de tu empresa. Esto afectará a la responsabilidad personal, los impuestos y la forma de gestionar la empresa. Las opciones más habituales son:
Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL): Ofrece una protección de la responsabilidad personal similar a la de una sociedad anónima, pero con la flexibilidad fiscal de una sociedad colectiva o unipersonal. Los propietarios, llamados socios, no son personalmente responsables de las deudas de la empresa. Es la opción más popular para las pequeñas empresas.
Sociedad Anónima: Entidad jurídica separada de sus propietarios (accionistas). Ofrece la mayor protección de responsabilidad, pero es más compleja de constituir y mantener. Las sociedades pueden ser de tipo C o S, lo que afecta al modo en que se gravan los beneficios.
Inscripción y documentación
Una vez que hayas elegido una estructura, tienes que registrar tu empresa.
Nombre de la empresa: Elige un nombre único que cumpla las leyes estatales sobre nombres.
Registro estatal: La mayoría de las empresas se registran a nivel estatal en la Secretaría de Estado del estado en el que van a operar. Debes presentar los documentos de constitución, como los Estatutos de una sociedad anónima o los Estatutos de una LLC.
Número de Identificación Patronal (EIN): Es similar al número de la Seguridad Social de tu empresa. Lo necesitas para abrir una cuenta bancaria de empresa, contratar empleados y declarar impuestos federales. Puedes obtenerlo gratuitamente a través del sitio web del IRS.
Licencias, permisos y obligaciones
Para funcionar legalmente, tu empresa necesitará determinadas licencias y permisos.
Licencias y permisos estatales y locales: Los requisitos varían según el estado, la ciudad y el tipo de negocio. Pueden incluir licencias de venta, permisos sanitarios o licencias profesionales.
Obligaciones fiscales: Una vez registrada tu empresa, debes cumplir las obligaciones fiscales. Esto incluye
Impuestos federales: Presentación de declaraciones fiscales anuales ante Hacienda. La estructura jurídica de tu empresa determinará cómo se gravan los beneficios.
Impuestos estatales: Pagar impuestos estatales sobre la renta y, en algunos casos, sobre las ventas.
Impuestos locales: En algunas ciudades hay que pagar impuestos locales.
Abrir una cuenta bancaria empresarial: Para mantener separadas las finanzas personales de las empresariales, es crucial abrir una cuenta bancaria a nombre de la empresa. Esto simplificará la contabilidad y la declaración de impuestos; no necesitas ser residente en EE.UU. porque la cuenta es propiedad de la empresa.
Consideraciones adicionales
Agente registrado: Muchos estados exigen que las LLC y las sociedades nombren un agente registrado, que es la persona o empresa responsable de recibir los documentos legales en nombre de la empresa.
Acuerdo Operacional: Aunque no siempre es obligatorio, es muy recomendable para una LLC. Este documento interno describe cómo se gestionará la empresa, incluida la distribución de beneficios y las responsabilidades de los miembros.
Socio internacional: Si eres extranjero y quieres abrir una empresa en Estados Unidos, es posible hacerlo sin ser residente, pero el proceso puede ser más complejo y requiere asesoramiento jurídico para gestionar las cuestiones de visados e impuestos. El CCI proporciona el asesoramiento necesario para crear una empresa como extranjero no residente en Estados Unidos.
Crea tu empresa online en Estados Unidos con ITC
ITC ofrece el servicio de crear tu empresa online en Estados Unidos, proporcionando asesoramiento y apoyo durante todo el proceso de creación con diversos planes adaptados a las necesidades de tu empresa.
Otros requisitos
Para constituir con éxito una empresa en Estados Unidos, es imprescindible tener una dirección postal en la que puedas recibir comunicaciones del banco y de las distintas entidades gubernamentales en las que esté registrada la empresa.
El CCI ofrece un servicio de buzón virtual, una dirección postal a la que llegan los correos y que se puede consultar en línea.
